APRENDER PARA NO PERDER

Sabido es que el “hombre es el único animal que tropieza con la misma piedra”, pero pese al dolor propio y/o ajeno, ni sabe, ni tiene interés en aprender desde la experiencia.

El presunto actor y defecador Willy Toledo, tuvo a bien el dejar al aire sus nalgas para “lustrar” todos los símbolos, tanto españoles como aragoneses. Su “alivio” le costó el paso al ostracismo teatral y, casi, la declaración de persona “non grata” en la ciudad de Zaragoza. En realidad lo es. Porque aunque sus simpatizantes y mandatarios próceres del Excelentísimo Ayuntamiento lo eximieron de tal vergüenza pública, el juicio del pueblo señaló con el dedo hacia abajo y mucho me temo que ahí lo va a dejar.

Pese a ello, esta semana nos hemos encontrado que otro bocazas e inoportuno en expresión, el talentoso para el cine Fernando Trueba, encontraba la justa respuesta del público,en un ejercicio espontáneo de principio acción-reacción, dando la espalda al estreno y exposición de su última película, muy atentos al título, “Reina de España”, condenándola a la indiferencia y a un previsible fuerte quebranto económico. Reculó pero tardíamente y pasado de frenada.Cayendo irremediablemente, en las arenas del circo, a ser devorado por las mismas fieras que jaleó con sus palabras.

Sirvan estas experiencias, para el resto de piaras de titiriteros y perroflautas, como ejemplo de la inoportunidad de las expresiones en contra del sentimiento de españolidad. Pero mucho me temo que el aprendizaje por error es solo para personas, amén de inteligentes, que saben reconocer sus errores.Y estos hacen dogmáticas verdades absolutas de su erróneo pensamiento involucionista.

Mi esperanza es que caigan la sinrazón de sus absolutas mentes, tal y como en 1989 cayó su muro. Mi destino, la Navidad ¡¡ Al turrón señores!!

Envía tu comentario